LA ECONOMOMÍA DE LAS COFRADÍAS DEL SANTO CRISTO Y EL ROSARIO EN LOS SIGLOS XVII - XVIII


La economía de la cofradía del Santo Cristo

Los ingresos de la Cofradía (Ver cuadro 1) no dejaron de incrementarse. Así entre 1700 y 1750 aumentaron un 26% respecto a la centuria anterior y entre 1750 – 1800 un 223% respecto a la primera mitad del siglo XVIII. La media anual de ingresos pasó de 1.446 reales en los primeros cuarenta seis años de historia de la cofradía a 5.530 reales en los últimos años del siglo XVIII. El volumen de ingresos permitió la construcción del Camarín en 1750, acrecentando la fama de la Imagen en toda la región[1] lo que sin duda repercutió en el éxito económico de las décadas siguientes.



Cuadro 1

Concepto
1650-1700
1700-1750
1750-1800
Cuotas
24.441
9.431
7.098
Tasas
5.142
3.206
1.892
Multas
24
-
-
Total ingresos internos
29.607
12.637
8.990
Foros, censos, arriendos
1.440
9.728
13.319
Limosnas
5.109
32.075
109.061
Cera y alquiler terno
2.191
5.617
6.705
Venta ganado
-
782
-
Otros
88
780
84
Ahorro
28.979
23.855
138.375
Total ingresos externos
37.807
72.837
267.544
Ingresos totales
67.414
85.474
276.534
Media anual
1.466
1.709
5.530


Entre 1654 – 1700 los ingresos procedentes de cuotas, tasas y multas, todos ellos dependientes de los cofrades, constituyeron el 44% de los ingresos totales, porcentaje que disminuyó progresivamente hasta alcanzar un 15% en 1700 – 1750 y un 3% en 1750 – 1800. Se corrobora así el descenso progresivo de cofrades[2], discontinuo  pero constante como se observa en el cuadro siguiente



Años
Media anual de cofrades que pagan la cuota
Media anual de cofrades que ingresan en la Cofradía
1654-1675
297
11
1676-1700
150
7
1701-1725
110
5
1725-1750
74
6
1750-1775
109
3
1775-1800
58
1

En proporción inversa las limosnas, dependientes de peregrinos y visitantes ajenos a la Cofradía, no dejaron de incrementarse, pasando de 32.075 reales en la primera mitad del siglo XVIII a 109.061 reales en la segunda, alcanzando el 39,44 % de los ingresos en éste último período.

Otra partida que no deja de crecer es el ahorro. Pasa de 28.979 reales entre 1654 -1700 a 138.375 Reales entre 1750 – 1800. Por último los ingresos procedentes de operaciones económicas externas a la cofradía, tales como la venta de cera o el producto de censos..., aumentan en volumen, 3.631 reales en 1650 – 1700 y 20.024 reales en 1750 – 1800, aunque en proporción, 5,39 % y 7,24 %, el incremento queda bastante relativizado.
Por su parte los gastos (ver cuadro 2) crecen paralelamente a los ingresos, aunque de forma más regular pasando de 36.866 reales entre 1654 -1700 a 69.322 en 1700-1750 y 132.445 entre este último año y 1800.


En el siglo XVII (1654 – 1700) la principal partida de gasto, un 75% del total, es la dedicada a aspectos religiosos (oficio de difuntos, misas, arreglos y reparaciones de altares, iluminación de éstos...). Le siguen en orden de importancia el gasto dedicado a la fiesta (15,29%) y el empleado en préstamos y censos (6,59 %). Por último las partidas dedicadas a colaboradores, varios y gastos administrativos son anecdóticos en los dos primeros casos (0,01 % y 0,61 % respectivamente) y poco relevantes en el último (2,99 %).


En la primera mitad del siglo XVIII (1700 – 1750)  se mantiene la distribución porcentual del período anterior con algunas variaciones. Así los gastos religiosos se incrementan ligeramente (76,90 %), los dedicados a la fiesta disminuyen (9,19 %) y ceden su puesto en importancia a los empleados en censos y préstamos (9,83 %) que experimentan un ligero incremento. Las restantes partidas de gasto mantienen su volumen: colaboradores (0 %), varios (2,07 %) y administración (2%)

En el último período (1750 – 1800) los gastos religiosos disminuyen pasando a representar el 59,38% de los gastos totales y permitiendo el incremento del coste de los colaboradores, que pasan al 10,56%, y de la fiesta, que pasa al 18,65 %. Censos, 8,35%, y administración, 1,22%,  se mantienen, con ligero descenso, en similares porcentajes que en el período anterior.



Cuadro 2 (cifras en reales)

Concepto
1654-1700
1700-1750
1750-1800
Gastos Administración
1.103
1.388
1.620
Gastos religiosos
27.267
53.307
78.646
Colaboradores
4
-
13.984
Fiesta
5.638
6.374
24.701
Préstamos y censos
2.429
6.820
11.060
Varios
225
1.433
2.434
gastos totales
36.866
69.322
132.445
Media anual
801
1.386
2.648



Lo visto permite afirmar que la cofradía del Santo Cristo obtuvo sus recursos económicos, durante el siglo XVII; de la aportación voluntaria de sus miembros, situación que se trastoca en al siguiente centuria donde la disminución de los ingresos internos se suple con el obtenido de limosnas y donaciones. De esta forma la financiación de la cofradía pasa a depender  de aportaciones externas y da la sensación de que se transforma de asociación religiosa en administradora de un santuario, lo que avalaría el cambio de destino de los gastos.


La economía de la cofradía del rosario
Al contrario que lo visto en la cofradía del Santo Cristo, los ingresos de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario, no sufren un incremento progresivo e ininterrumpido, pues soportan un descenso apreciable entre 1700-1750, de 25 % respecto a 1661-1700. A partir de 1750 y como ocurriera con el Santo Cristo, sus ingresos crecen espectacularmente, hasta 1795, alcanzando la cifra global de 225.321 reales, un 132 % más de lo recaudado en la primera mitad del siglo XVIII. Dado que la mayor parte de los ingresos son de carácter interno, obtenidos de las cuotas pagadas por los miembros del Gremio de Mareantes, hemos de deducir que entre 1750-1800 el sector pesquero de Candás vive momentos satisfactorios desde un punto de vista económico y sin duda achacables a un incremento de las capturas realizadas por cada tripulación por cuanto el número de estas, como vimos en la introducción del presente trabajo permanece estable y con tendencia a la baja. Junto a las cuotas de los cofrades, otra partida constituye la base del aumento percibido en los ingresos, la del ahorro o capital acumulado, cuyo valor sumado al de lo recaudado por cuotas anuales, supone el 88 % del total ingresado por la cofradía entre 1661-1750 y un 99 % desde este último año hasta 1795. Tan solo las limosnas de devotos de la imagen y de marineros del gremio, estos últimos ofreciéndola como aportación personal, constituyen partidas significativas, aparte de las ya vistas.
Por su parte, el gasto crece progresivamente, siempre por debajo de los ingresos y al igual que estos, concentrándose en partidas muy concretas.
Así los gastos de mantenimiento, embellecimiento, iluminación de los altares y las imágnenes dependientes de la cofradía, los oficios a los difuntos, las misas y las rogativas, que hemos dado en englobar bajo el epígrafe de gastos religiosos, constituye el 90 % del gasto, entre 1661-1700, el 88 % en la primera mitad del siglo XVIII y el 72 % entre 1750-1795. Junto a ella, los gastos administrativos y los correspondientes al salario de los colaboradores, oscilan entre el 7-8 % des de 1661 a 1795. Destacable es el incremento sufrido por los préstamos realizados al Gremio de Mareantes que pasan de los 493 reales de 1700-50 a los 28.337 reales desde 1750-1795, un 20 % del gasto total. Este aumento tan solo puede explicarse por el deseo del Gremio de controlar el gasto de la cofradía y desviar parte de sus ingresos a fines más prácticos, fura del contexto exclusivamente religioso.

Entre 1661-1795, la cofradía del Rosario obtuvo sus recursos económicos, en su práctica totalidad, de aportaciones voluntarias de miembros del Gremio de Mareantes y de la acumulación de capital efectuado por los responsables del Rosario. Las limosnas son minoritarias respecto a las cuotas, lo que indica una devoción restringida a los cofrades, en oposición a lo observado en el Santo Cristo. Esta financiación interna procedente de un gremio de profesionales, unida al pragmatismo imperante en la segunda mitad del siglo XVIII, conduciría a los responsables del Gremio a intentar concentrar todos los recursos de que disponen, racionalizando su distribución y convirtiendo los gastos ocasionados por la devoción religiosa de sus miembros, prácticamente el único que realiza el Rosario, en una partida más de las cuentas del Gremio. Con ello trataría de evitar la creación de bolsas de capital, en este caso el ahorro o alcance de la cofradía del Rosario, sin ninguna utilidad. En este sentido, el progresivo aumento del caudal cedido al Gremio sería parte de una política que trataría de captar el sobrante anual de los gastos religiosos, sin necesidad de disolver una cofradía, beneficiosa como órgano autónomo encargado de los aspectos devocionales del Gremio. Esta moderada postura se radicalizaría, obligada por las Ordenes del Consejo de Castilla, provocando la disolución de la cofradía del Rosario.
Cuadro 3 (cifras en reales)
Concepto
1661-1700
1700-1750
1750-1795
Cuotas
58.609
78.324
152.051
Total ingresos internos
58.609
78.324
152.051
Aportaciones de marineros
1.199
3.633
-
Limosnas
8.434
2.039
-
Cera y alquiler terno
658
778
403
Venta ganado
-
709
-
Otros
639
4.807
331
Ahorro
28.230
6.581
72.536
Total ingresos externos
39.160
18.547
73.270
Ingresos totales
97.769
96.871
225.321
Media anual
2.573
1.937
5.007

Cuadro 4 (cifras en reales)
Concepto
1650-1700
1700-1750
1750-1795
Gastos Administración
2.361
3.442
2.775
Gastos religiosos
65.885
79.800
102.106
Colaboradores
352
2.808
5.930
Préstamos y censos
129
493
28.337
Varios
4.335
3.864
3.309
gastos totales
73.062
90.407
142.457
Media anual
1.923
1808
3166
(Téngase en cuenta que las cuentas del Rosario comienzan en 1661 y concluyen en 1795)




[1] González Novalín J. Op.cit pag 260
[2] APC Libro de Cofradía del Santo... (1654-1761) y (1761-1940)

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